En nuestra constante búsqueda de optimización y eficiencia en el manejo de bases de datos, nos encontramos con una pieza clave en el rompecabezas de SQL Server: los Virtual Log Files (VLF). Estos componentes, aunque pequeños y a menudo pasados por alto, son fundamentales para el rendimiento y la gestión de nuestras bases de datos. Hoy, nos sumergimos en el mundo de los VLF para entender su función y cómo una gestión adecuada puede marcar la diferencia en nuestro trabajo diario como DBAs. Referenciando nuestro artículo anterior ¿Cómo funcionan los ficheros de Log de SQL Server?, podemos recordar que el log de transacciones juega un papel vital en la recuperación de datos y, los VLFs, como parte fundamental de los logs, tienen la misma importancia.
¿Qué son los VLF y por qué son importantes?
Los VLF son segmentos virtuales en los que se divide el archivo de log de transacciones de una base de datos en SQL Server. Es decir, SQL Server no trabaja con el fichero de log completo sino con pequeñas particiones del mismo. Cada vez que se crea o se expande un log, SQL Server lo divide en varios VLFs. La cantidad y el tamaño de estos VLF pueden tener un impacto significativo en el rendimiento de la base de datos, especialmente durante operaciones de recuperación y respaldo. En casos extremos, si tenemos el log muy particionado puede afectarnos también al rendimiento de nuestras transacciones.
Gestión Efectiva de VLF
Para mantener un sistema saludable, es crucial gestionar adecuadamente los VLF. Un número excesivo de VLF pequeños puede causar lentitud en el proceso de recuperación de la base de datos, mientras que muy pocos VLF grandes pueden dificultar el proceso de respaldo. Por ello, encontrar el equilibrio correcto es esencial. Los VLF son los bloques de construcción de este log, y su gestión eficiente permite una recuperación más rápida y una mejor disponibilidad de la base de datos.
Una estrategia efectiva para la gestión de VLF implica monitorear su cantidad y tamaño regularmente. SQL Server proporciona herramientas que nos permiten visualizar y ajustar estos parámetros, como el deprecado comando DBCC LOGINFO o su nueva versión, la función sys.dm_db_log_info. Además, prácticas como el truncamiento regular del log y la expansión controlada del archivo de log ayudan a mantener un número óptimo de VLF.
Creación de VLFs
Hemos visto que el motor de SQL Server crea automáticamente los VLFs durante el crecimiento de los ficheros de logs, sin embargo, esto no significa que nosotros no podamos influir sobre ello. Simplemente tendremos que conocer qué reglas sigue SQL para crear VLFs para adaptarnos a ello. Antes de nada tenemos que especificar que las reglas de creación de VLFs han cambiado con SQL 2022 por lo que tanto para esta versión como para Azure tendremos que tenerlo en cuenta. Veamos cómo se crean los VLFs:
- Cuando el crecimiento del archivo de log es menor a 64 Mb SQL creará 4 VLFs en versiones antiguas y solo 1 VLF en SQL 2022 y en Azure.
- Si el crecimiento del archivo de log es igual o mayor a 64 Mb pero menor a 1 Gb se crearán 8 VLFs.
- Si el crecimiento del archivo de log es igual o mayor a 1Gb se crearán 16 VLFs.
Cuantos VLFs tienen mis logs
Ya sabemos cómo se crean los VLFs y por qué podemos llegar a tener muchos en nuestros mecheros de logs pero, no os he dicho aún cómo comprobar en vuestras bases de datos cuantos VLFs teneis. Para ello usaremos el siguiente script. Y ahora la pregunta clave, ¿Cuántos VLF debería tener? La respuesta es depende, no hay una respuesta universal a esta pregunta. Personalmente creo que sobre 50 es una buena cifra pero dependerá en gran medida del tamaño del fichero de log.
Hora de hacer números y corregir los VLF
Supongamos que nuestra base de datos tiene un log de 20Gb y hemos visto que por alguna mala práctica del pasado tenemos muchos VLF. Lo primero que tendremos que hacer es un shrink para reducir el log lo máximo posible. Una vez con el log en su tamaño mínimo vamos a volver a dimensionarlo a sus 20Gb originales pero siguiendo las buenas prácticas de VLF. Vamos a crear un número de VLF cercano a 50. Para ello no podemos dimensionar directamente en 20Gb porque solo nos crearía 16 VLF y serían muy grandes para ser administrados por SQL de manera óptima. Qué pasa si aumentamos 8 Gb iniciales, luego otros 8 y terminamos con un crecimiento de 4 Gb. Esto serían 3 crecimientos del fichero superiores a 1 Gb por lo que se nos crearían 16 VLF en cada “salto”, 16*3=48. Parece bastante razonable. Ahora, si el fichero puede necesitar crecer en un futuro, podría ser interesante hacer 3 crecimientos de 8 Gb lo que nos daría 24 Gb de log repartidos igualmente en 48 VLF (unos ficheros de 512 Mb cada uno, algo asumible).
Conclusión
La gestión de VLF no es solo una tarea de mantenimiento; es una oportunidad para maximizar el rendimiento de nuestras bases de datos. Al comprender la importancia de estos elementos y aplicar prácticas de gestión efectivas, podemos asegurar un sistema robusto y ágil. Los VLF son, sin duda, pequeños gigantes en el mundo de SQL Server, y su correcta administración está reservada a unos pocos DBAs expertos con gran pericia técnica, como vosotros ahora.
Espero que este artículo te haya sido útil. Si tenéis alguna duda o sugerencia, podéis dejarla en Twitter, por mail o dejarnos un mensaje en los comentarios. Y recuerda que también tenemos un grupo de LinkedIn y un canal de YouTube a los que te puede unir. ¡Hasta la próxima!

