Hola, amigos y amigas del blog. Hoy vamos a hablar sobre algunos aspectos a tener en cuenta y las buenas prácticas antes de instalar SQL Server. Sé que a muchos os puede parecer una tarea trivial pero es clave para el rendimiento futuro de nuestro servidor, no queremos que nuestra instalación termine siendo un desastre, ¿verdad?
Lo primero que hay que hacer es verificar los requisitos mínimos del sistema para instalar SQL Server. No vaya a ser que nos quedemos sin espacio en el disco duro, o que nuestra memoria RAM no dé la talla. Para eso, podemos consultar la documentación oficial de Microsoft, o usar alguna herramienta como el Asistente de instalación de SQL Server, que nos ayuda a comprobar si nuestro equipo cumple con los requisitos.
Lo segundo que hay que hacer es planificar la configuración de SQL Server. Esto implica decidir qué características vamos a instalar, cómo vamos a organizar las instancias y las bases de datos, qué tipo de autenticación vamos a usar, cómo vamos a configurar la seguridad y el rendimiento, y otras opciones más. Para esto, yo siempre tengo en cuenta estos 4 puntos fundamentales:
ENTORNO
Se debe intentar que los servidores SQL sean dedicados, solo deben alojar aplicaciones de SQL server. En caso de que por necesidades de un aplicativo en SQL deba convivir con otros servicios de terceros debemos extremar la vigilancia sobre el rendimiento y la seguridad. Si seguimos las buenas prácticas de Microsoft, SQL Server no se instalará en ningún caso sobre un servidor que albergue el rol de controlador de dominio. Tampoco es recomendable instalar más de una instancia en un mismo servidor, si lo hacemos deberemos jugar después con resource governor para asegurarnos que el rendimiento de las instancias es el deseado.
SISTEMA OPERATIVO
La instalación de SQL Server se puede hacer sobre entornos Windows Server o Windows de usuario. Desde SQL Server 2017 también es posible instalar SQL Server sobre entornos Linux aunque en este caso es posible que no tengamos disponibles todas las características. En el caso de un sistema operativo Mac no hay soporte nativo, sin embargo, es posible beneficiarse de la posibilidad de instalación de SQL Server sobre contenedores Docker para tener una instancia funcional en estos entornos.
En caso de una instalación de un entorno de alta disponibilidad debe existir un Windows Server Failover Cluster entre los servidores o en el caso de Linux un clúster pacemaker.
DISCOS DUROS
Según las buenas prácticas, todo servidor SQL debe tener al menos 4 discos, uno para el sistema operativo y los de SQL: datos, log, y TempDB. Adicionalmente podrán existir más discos de datos o logs. A la hora de dimensionar los discos debemos dimensionar el disco de datos de manera que tenga capacidad suficiente para los datos actuales y futuros a medio plazo (en un mundo ideal este dato nos lo dará el equipo que solicita el servidor). Los discos de TempDB y Log deberán ser entre el 10 y el 30% de la capacidad total de los datos.
Si no nos ha quedado más remedio que instalar nuestro SQL en un servidor compartido con aplicaciones, estas deberemos instalarlas en un disco independiente a SQL Server. Del mismo modo, no es buena idea compartir discos duros entre varias instancias de SQL Server.
Para terminar con el apartado de discos duros, todos los discos de SQL server deben estar formateados con el valor bytes per cluster a 64kb. Para comprobarlo podemos ejecutar el siguiente comando de powershell: “fsutil fsinfo ntfsinfo <drive>”

SEGURIDAD
En un entorno dedicado para SQL Server solo los administradores del sistema operativo y los DBAs deberían tener acceso. Los servicios de SQL deben ejecutarse bajo cuentas de servicio que cumplan con las políticas de seguridad. En este sentido, tenemos que tener en cuenta que las cuentas que configuremos para el motor de bases de datos y para el agente de SQL Server deberán tener permisos sobre los directorios de datos o backups en función de lo que esperemos hacer en un futuro.
Con todo esto definido ya habríamos terminado de prepararnos y podemos pasar a descargar la versión de SQL que más se adapte a nuestras necesidades y, por fin, a instalar, que en este punto ya estaréis todos deseosos de empezar a cacharrear.
Esto sería todo por hoy, espero que os haya gustado este post sobre los aspectos a tener en cuenta y las buenas prácticas antes de instalar SQL Server. Si han quedado dudas o tenéis algún comentario, no dudéis en dejarlo abajo. Y si os ha gustado, compartidlo con vuestros colegas DBAs. Hasta la próxima.


[…] también configurar el tamaño de bytes per cluster a 64kb tal como vimos en las buenas prácticas generales para SQL […]
[…] de las secciones lógicas en las que se divide. Ya hablamos de este tema sin profundizar tanto en este artículo. Este tamaño es importante ya que afecta a distintos […]